Fiabilidad | Mantenimiento

Formación en Mantenimiento. La Fiabilidad como pilar básico.

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Imagen del artículo Formación en Mantenimiento. La Fiabilidad como pilar básico.

Jorge Marcos Acevedo
Dpto. de Tecnología Electrónica
E.E.I. Vigo

Miguel Díaz-Cacho
Dpto. de Ingeniería de Sistemas y Automática
E.E.I. Vigo

René Lastra Cid
Dpto. de Ingeniería Telemática
Universidad de Vigo

Antonio José Fernández
Presidente del Comité de Fiabilidad de la AEM

RESUMEN

En este artículo, se analiza la problemática de la formación de los técnicos de mantenimiento y se propone un plan de estudios de Ingeniería de Mantenimiento (Grado y Master). Asimismo, se analiza la utilización de la metodología PBL para la formación de los Ingenieros de Mantenimiento en colaboración con el sector empresarial. Finalmente, se exponen los resultados obtenidos con la aplicación de esta metodología en otras asignaturas de ingeniería y las conclusiones finales. 

1. INTRODUCCIÓN 

Las Escuelas Técnicas de las Universidades forman ingenieros con diferentes perfiles. La formación que se imparte a los alumnos es diversa y abarca distintas tecnologías, según la especialidad y el tipo de ingeniería que cursen. Esta formación está orientada, en gran medida, al diseño de sistemas tecnológicos, pero se pone poco énfasis en cuándo, cómo y porqué puede fallar lo que se diseña. 

En la realidad, los equipos y sistemas fallan y, en la mayoría de los casos, pueden y deben ser reparados. Por este motivo tan obvio, se necesitan técnicos con formación interdisciplinar en las distintas tecnologías y en la gestión y ejecución del mantenimiento de los activos físicos de una compañía, cuya labor contribuya a garantizar la continuidad del negocio de la misma (Smith, D. J. 2001). En este contexto, es totalmente necesaria la formación en Fiabilidad y Mantenibilidad, máxime cuando estos parámetros operativos de los componentes y sistemas deben ser objeto de análisis y cuantificación en cualquier diseño (Marcos, J. et al., 2003) y de un especial seguimiento y desarrollo de actuaciones durante la fase de explotación de los activos físicos. 

 La consecución de los niveles de integridad requeridos a los activos físicos durante su fase operativa depende de su Fiabilidad Intrínseca (Reliability), Mantenibilidad (Maintainability), Mantenimiento (Maintenance), Logística del Mantenimiento (Maintenance Support), Seguridad frente a fallos internos del sistema (Safety) y fallos externos provocados (Security), aspecto este último que contempla la mayor o menor vulnerabilidad de los activos físicos a sucesos externos de diverso tipo (terremotos, ataques informáticos (Ciberseguridad), fenómenos atmosféricos, etc.), Figura 1. 

Por otra parte, el desarrollo de las TICs y las nuevas tecnologías asociadas a la industria 4.0 (Internet de las cosas, BigData, robótica, etc.) debe ayudar a la construcción de activos físicos y sistemas fiables, disponibles y seguros. 

En este documento, se propone un plan de estudios para formar ingenieros especializados en el ámbito transversal de la Ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento que sean capaces de enfrentarse a los complejos retos que plantea un entorno productivo cada vez más mecanizado, volátil, incierto, complejo y ambiguo. Entre otros, se discutirán los siguientes puntos básicos: 

  • La necesidad de formar ingenieros en Fiabilidad y Mantenimiento. 
  • La Fiabilidad como característica técnica básica de cualquier dispositivo, máquina o instalación. 
  • El contenido general que debería tener una titulación de este tipo. 
  • La metodología para su implantación. 

En el apartado 2, se indican los objetivos generales del Mantenimiento y sus principales características. De forma especial, se contempla la estrecha relación entre la Fiabilidad de los equipos y su Mantenimiento. En el apartado 3, se justifica la necesidad de la formación en Ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento y se proponen los bloques temáticos que podrían constituir un plan de estudios de Grado y de Master en este área. En el apartado 4, se analiza la metodología PBL (Problem Based System) y se propone su implantación en colaboración con el entorno empresarial. En el apartado 5, se muestran los resultados obtenidos en la Universidad de Vigo con la utilización de la metodología PBL en varias asignaturas impartidas. En el apartado 6, se muestran finalmente las conclusiones obtenidas en el desarrollo de este trabajo. 

2. OBJETIVOS DEL MANTENIMIENTO Y FACTORES DE INFLUENCIA 

El objetivo del Mantenimiento es contribuir a la maximización de la eficiencia de la explotación de las instalaciones, sistemas y procesos productivos para lograr organizaciones sostenibles y garantizar su supervivencia. Es decir, el fin del Mantenimiento es contribuir, junto con otras funciones empresariales, al logro de los objetivos del negocio en cuestión. Este objetivo general se puede dividir en los siguientes objetivos concretos: 

a) Lograr la conservación en el tiempo de la Fiabilidad Intrínseca aportada a los activos físicos por su diseño y fabricación. El Mantenimiento (en particular, el Mantenimiento Preventivo) solo puede intentar conservar esa Fiabilidad Intrínseca (mala o buena), ya que su incremento supondría una modificación de su diseño original, (Marcos, J., 2007) (Marcos, J., 2008). 

b) La consecución de la Disponibilidad Funcional requerida al activo físico considerado. Esta característica operativa va a depender de la Fiabilidad del activo y del Mantenimiento realizado sobre él. 

c) La ejecución de las actividades de Mantenimiento de manera eficaz y segura para los trabajadores y el entorno (personas, bienes y medioambiente). La explotación de los activos físicos es una actividad que conlleva riesgo. Por ello en la actualidad, la seguridad de las máquinas e instalaciones constituye un requerimiento imprescindible para la comercialización de un producto. Esto es así hasta tal punto que, en ciertos casos, es obligatorio el análisis de dicho riesgo, su cuantificación y su apropiado tratamiento de acuerdo a criterios y normas establecidos por la autoridad competente. 

d) Lograr la eficiencia en la consecución de los objetivos antes mencionados. Es decir, alcanzarlos con el menor coste posible. En ello, influirán aspectos tales como la gestión de stocks, el análisis de posibles externalizaciones de actividades muy concretas, etc. 

Una vez que la instalación bajo consideración entra en funcionamiento, las tareas de mantenimiento que se vayan a ejecutar sobre ella se verán afectadas por un conjunto de factores que son de gran relevancia: 

I. La Fiabilidad de los distintos componentes que integran la instalación. La Fiabilidad de la instalación y, en definitiva, su número de paradas dependerán de la Fiabilidad de su componentes. Un diseño apropiado de la instalación será una cuestión fundamental. 

II. La Mantenibilidad de la instalación, entendida como la facilidad para llevar a cabo las tareas de Mantenimiento, es una característica técnica que va a depender del diseño de los activos físicos considerados, ya que la ubicación de los mismos, su accesibilidad, modularidad, necesidad de herramientas y conocimientos especiales para su desmontaje, facilidad de obtención de piezas de repuesto, etc., son aspectos que influyen en gran medida en los tiempos de ejecución de las tareas de mantenimiento y, por consecuencia, en los tiempos de parada de la instalación. 

III. La construcción de la instalación. La potencial existencia de defectos de construcción en una instalación pueden dan lugar a la ocurrencia de averías y pérdidas de producción que no se solventarán de forma efectiva hasta que se elimine la causa raíz del problema (por ejemplo, instalaciones con un sistema de cableado defectuoso en el que se mezclan cableado de señal y de potencia en una misma bandeja, tomas de tierra defectuosas, ubicación de sistemas de control en puntos que están sometidos a vibraciones mecánicas o con sistemas de ventilación no adecuados, etc.). 

IV. El nivel de riesgos de la máquina o instalación; ya que a mayor riesgo, menor seguridad para las personas y el entorno de los activos físicos en general. Aspecto que se evidencia especialmente en el mantenimiento correctivo. 

V. El conocimiento y la documentación de la instalación. Aspectos que permitirán reducir los tiempos de reparación. 

VI. La visualización del área de Mantenimiento por parte de la Dirección como un Centro de Beneficios en lugar de considerarlo exclusivamente un Centro de Coste. En este sentido, es imprescindible aportar la suficiente formación a los cuadros directivos de las instalaciones sobre el valor del Mantenimiento para la eficiencia y rentabilidad de los procesos productivos, y sobre los aspectos básicos de su gestión. 

En las instalaciones con un elevado nivel de riesgo, ya sea por las sustancias peligrosas que manejan o las características físico-químicas de sus procesos, se deben extremar las precauciones, ya que la ocurrencia de fallos en sus equipos puede traer consigo la pérdida de vidas humanas, deterioros catastróficos de las instalaciones o contaminación del entorno medioambiental. Son ejemplo de este tipo de instalaciones, entre otras, las siguientes industrias: 

  • Industrias químicas y petroquímicas 
  • Instalaciones de generación de energía eléctrica (Centrales térmicas, nucleares, etc.). 
  • Sistemas de transporte de personas y mercancías (Transporte aéreo, ferroviario, marítimo, automoción, etc.). 
  • Industria de alimentación. 
  • Maquinaria pesada o automatizada (Prensas, áreas de trabajo de robots, etc.). 
  • Sistemas de ventilación en túneles. 

Como se puede deducir de los párrafos anteriores, la Fiabilidad de los activos físicos está íntimamente relacionada con el Mantenimiento de los mismos. Por ello, la formación en ambas disciplinas debería estar integrada en una titulación de Ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento. Desafortunadamente y a diferencia de otros países, este ámbito del conocimiento ingenieril no se materializa en España en una formación universitaria reglada con la extensión y profundidad que sería de desear. 

3. FORMACIÓN DE INGENIEROS DE FIABILIDAD Y MANTENIMIENTO 

Por todo lo indicado anteriormente, los ingenieros de Fiabilidad y Mantenimiento deben tener una formación tecnológica amplia y transversal (Álvarez, R., 2019). Deben tener la suficiente formación en el diseño de los sistemas tecnológicos, pero enfatizando la adquisición de conocimientos sobre sus mecanismos de fallo y procesos para su detección, diagnóstico y predicción, valoración de sus efectos, estimación de sus probabilidades de ocurrencia y gestión de los mismos (Álvarez, R., et al., 2003) (Marcos, J., et al., 2010). Dichos conocimientos podrían estructurarse en las siguientes áreas temáticas: 

  • Modelización de sistemas. 
  • Conceptos RAMS [Fiabilidad (Reliability), Disponibilidad (Availability), Mantenibilidad (Maintainability) y Seguridad (Safety)]. 
  • Principios y métodos de análisis de la Fiabilidad de componentes y sistemas. 
  • Mantenimiento: Tipos y técnicas. 
  • Organización, gestión, optimización y logística del Mantenimiento 
  • Gestión de activos físicos: Relación con la Fiabilidad y el Mantenimiento. 
  • Análisis de coste del ciclo de vida de los activos físicos. 
  • Gestión del conocimiento aplicado a la Fiabilidad y el Mantenimiento. 
  • Análisis de riesgos industriales. 
  • Sistemas de apoyo inteligente al Mantenimiento. 

El continuo desarrollo de las tecnologías y procesos industriales exige el planteamiento de cursos específicos de postgrado en el ámbito de la Ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento que contribuyan a mantener actualizados los conocimientos de los ingenieros en este campo. 

En los apartados siguientes, se enumeran los bloques de contenidos en los que debería ser formado un ingeniero de Fiabilidad y Mantenimiento. Se distingue entre formación básica en ingeniería (común a cualquier ingeniero) y formación específica en ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento. Asimismo, se propone un plan de estudios en el que se incluyen dichos bloques temáticos, tanto para una formación de Grado como para el Master en Ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento. En cada bloque temático, se hace una propuesta de asignación de créditos (ECTs) (cada crédito equivale a 25-30h de trabajo total para el alumno, incluyendo clases teóricas y prácticas, seminarios, exámenes, etc.). 

3.1 Programa para la titulación de Grado

El plan de estudios propuesto para lograr una titulación de Grado supone una carga formativa de 240 ECTs. En la primera tabla, se indican los bloques temáticos el tipo de cada uno de ellos. En el resto de tablas de este apartado, se muestran las asignaturas concretas de cada bloque temático. No se entra a asignar carga docente a cada asignatura porque ese sería el ajuste final, dependiente de la Universidad concreta que lo implantase. 

3.2 Programa titulación de Máster

El plan de estudios propuesto para una titulación de Máster supone una carga formativa de 120 ECTs, organizados de la siguiente manera: 

4. METODOLOGÍA DE IMPLANTACIÓN 

Para la implantación de la titulación del Ingeniero de Mantenimiento, se propone la colaboración con empresas del entorno universitario, especialmente para la formación de asignaturas más directamente relacionadas con la temática de Ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento. La Universidad de Vigo (UVIGO) tiene más de 20 años de experiencia en la realización de este tipo de colaboraciones universidad-empresa (Marcos, J., 2009), (Marcos J., 2012), (Marcos, J. 2015). En este contexto, se propone la utilización de la metodología Problem Based Learning (PBL).

4.1 Metodología PBL

La metodología PBL se desarrolló inicialmente en 1969 en la facultad de medicina de la Universidad McMaster de Canadá y en la School of Medicine of Case Western Reserve University (USA) (Lacuesta et al., 2009). Posteriormente y debido al éxito obtenido con su aplicación, otras universidades también impulsaron su utilización, como fue el caso de la Universidad de Lindburg, en Maastricht (Holanda) (1974) o la Universidad de Nuevo México en los Estados Unidos, durante los último casi 50 años. En la actualidad, es una de las metodología docentes más aplicadas en la enseñanza universitaria (Woods, 2000). Durante toda esta larga trayectoria, se han realizado muchos estudios relacionados con su implementación y sus resultados, los roles de los tutores, las percepciones de los estudiantes, el tamaño más adecuado del grupo de alumnos, el diseño de los problemas a tratar (Hung, 2006), etc. 

La metodología PBL está basada en el aprendizaje activo y cooperativo del alumno dentro de un grupo de trabajo (Eugène, 2006 y Lacuesta et al., 2009) y su aplicación ha dado unos resultados muy satisfactorios en la formación de alumnos de ingeniería. Aunque el aprendizaje cooperativo tiene indudables ventajas, tampoco está exento de algunas dificultades a la hora de su implantación, por lo que resulta necesaria la supervisión periódica del tutor para detectar posibles dificultades y solucionarlas a tiempo, ya que el aprendizaje cooperativo no es garantía en sí mismo de éxito (Chauhan, S., 2012). 

Se debe tener en cuenta que el objetivo de la metodología PBL no es exactamente solventar un problema específico, sino que, mediante la utilización de un problema similar al que se va a encontrar el alumno en su vida profesional, éste detecte sus propias necesidades de formación y sea capaz de adquirirlas y aplicarlas de forma eficaz mediante el aprendizaje activo con el resto de compañeros del grupo de trabajo, así como con la colaboración de sus tutores. Los problemas planteados deben ser motivadores para el alumno, fomentando su interés por buscar la solución del problema planteado. En otras palabras, la búsqueda de la solución del problema se debe convertir en motivación para el alumno (Bottoms & Webb, 1998; Restrego 2005). 

4.2 Implantación

En este apartado, se describe la implantación de la metodología PBL que se ha llevado a cabo en la UVIGO. Concretamente en asignaturas de ingeniería y, en particular, se incrementó desde que se implantó el Espacio Europeo de Educación Superior (European Higher Education Area - EHEA), conocido como Sistema Bolonia. 

La metodología PBL fomenta que los alumnos resuelvan ejercicios y trabajos que son propuestos por el profesor de la asignatura y que deben entregar en unos plazos establecidos, realicen prácticas de laboratorio, etc. (IEA, 2013). 

Por otra parte, el sistema de Bolonia tiene como uno de sus principales objetivos mejorar la empleabilidad de los alumnos. Por ello, resulta de vital importancia involucrar al tejido empresarial en la formación de los estudiantes de ingeniería de Fiabilidad y Mantenimiento, ya que las empresas serán, a la postre, las receptoras de dichos titulados. Esta colaboración universidad-empresa se basa en que los trabajos que propone el profesor en una asignatura surgen de una necesidad real de la industria del entorno universitario. Es decir, se trataría de plantear trabajos a los alumnos, que estén relacionados con una asignatura en concreto y además cuya resolución tenga interés para la empresa. 

La organización de la docencia de la asignatura en cuestión es competencia del profesorado de la misma, pero una opción muy interesante consiste en dar el 40% del peso de la evaluación a los ejercicios, problemas, prácticas de laboratorio, etc. y el 60% restante al resultado de un examen o de trabajos en colaboración con empresas. La elección de una forma u otra de evaluación es una opción que elige el alumno al comienzo de la asignatura. Este documento se centra en la opción de colaboración con el entorno empresarial, que suele ser la opción mayoritariamente elegida por los alumnos. 

Para lograr la mencionada colaboración empresarial, la primera actividad que se debe realizar es buscar empresas dispuestas a colaborar. Inicialmente puede no resultar fácil; pero, después de la experiencia acumulada, se puede decir que no presenta mayores dificultades. Además de las empresas que son contactadas por el profesorado de las asignaturas, también puede darse el caso de que el propio alumno proponga un determinado trabajo en colaboración con alguna empresa con la que él mismo haya contactado. 

Una vez que se ha logrado la colaboración de una determinada empresa, el profesor, junto con los técnicos de la empresa, define el alcance del trabajo que se debe realizar. En el caso de la UVIGO, estos trabajos se realizan normalmente en grupos de tres alumnos (excepcionalmente pueden ser 2 alumnos e incluso 4), según las características específicas del trabajo que se vaya a realizar. Se debe tener en cuenta que los trabajos que pueden plantearse no son absolutamente homogéneos en cuanto a la carga de trabajo, horas de permanencia en la empresa, etc., que requieren. Cada grupo de trabajo debe tener asignado un responsable en la empresa colaboradora, quien será la persona de contacto de los alumnos en la empresa para solicitar información, familiarizarse con las instalaciones o los equipos sobre los que van a desarrollar su trabajo o para realizar cualquier actividad relacionada con el mismo. Una vez en la empresa, no solamente interactúan con el tutor, sino que también lo hacen con otros técnicos de la misma, lo que confiere al trabajo un carácter interdisciplinar de mucho valor. 

Cada trabajo se documenta mediante una memoria que recoge todos los datos relativos al mismo (objetivos concretos, metodología utilizada, resultados, etc.) y, finalmente, se realiza una presentación ante los profesores y los técnicos de la empresa que colaboraron en el desarrollo de dicho trabajo. Esta presentación tiene un tiempo aproximado de diez minutos. Finalmente, la empresa otorga un certificado a cada alumno que acredita su participación en el trabajo. 

Durante el desarrollo del trabajo, el profesor hace un seguimiento periódico del mismo, tanto de su evolución, como de las dificultades que se van presentando y, en general, sobre la marcha de la actividad. Esta supervisión se lleva a cabo mediante comunicaciones vía e-mail, reuniones (presenciales o no) con cada grupo de alumnos e informes (escritos o verbales) con una periodicidad variable según los casos pero que, como mínimo, es quincenal. En esta forma grupal y colaborativa de trabajar, las posibilidades que ofrecen hoy las TICs resultan de mucha utilidad, ya que los alumnos deben interactuar entre ellos y con los tutores. Los alumnos deben compartir mucha información y tomar decisiones consensuadas, lo que contribuye al desarrollo de otras competencias transversales tales como la capacidad de comunicación o el trabajo en equipo. 

Se debe señalar que los trabajos pretenden solucionar problemáticas empresariales reales para las que, en algunos casos, los alumnos encuentran una solución técnicamente viable y, en otros casos, las posibles soluciones identificadas no son viables o incluso no se encuentran soluciones satisfactorias. 

Una de las grandes dificultades que se presenta para el profesor en la aplicación de la metodología PBL, es la evaluación y calificación de estos trabajos. Aunque se valora positivamente la viabilidad de los resultados logrados, éste aspecto no es concluyente o definitivo. Además, cada trabajo presenta dificultades y características específicas que los hace difícilmente comparables entre sí por su falta de homogeneidad. Entre otros aspectos y además de los resultados, se valora especialmente: 

  • La metodología llevada a cabo. 
  • La iniciativa en la búsqueda de soluciones. 
  • El rigor con el que se obtuvieron las conclusiones. 
  • El informe y presentación del trabajo realizado. 

5. RESULTADOS OBTENIDOS 

La aplicación de la metodología PBL en la UVIGO comenzó en el curso 1998-99 en la asignatura “Fiabilidad de los Sistemas Electrónicos“ y, en la actualidad como una metodología ya consolidada, se utiliza en cuatro asignaturas más. En los apartados siguientes, se indican las asignaturas implicadas, así como el número de alumnos participantes. 

5.1. Asignaturas que utilizan o han utilizafo esta metodología

El conjunto de asignaturas a las que se hace referencia son las siguientes: 

  • Fiabilidad de los Sistemas Electrónicos (FSE). Esta asignatura es optativa y se ubica en quinto curso de la titulación de Ingeniero de Telecomunicación, especialidad de Electrónica. Aunque el nombre de la misma la relaciona con la Fiabilidad, realmente su contenido engloba también los aspectos de Mantenibilidad, Disponibilidad y Seguridad de los sistemas electrónicos, es decir, RAMS (Reliability, Availability, Maintainability and Safety). Era una asignatura de 6 créditos, con 45 horas de teoría y 15 horas de laboratorio. La asignatura se impartió durante toda la vida del plan de estudios al que pertenecía y se impartió desde el curso 1998-99 hasta el curso 2015-16 (18 cursos académicos). Durante todos estos años, el 100% de los alumnos eligieron hacer los trabajos en colaboración con empresas y ningún alumno optó por la realización de un examen. 
  • Ingeniería de Equipos Electrónicos (IEE). Es una asignatura optativa de 6 créditos que se imparte en el tercer curso de la titulación de Grado en Tecnologías de Telecomunicación, especialidad de Electrónica. Esta asignatura, aunque adaptada al sistema de Bolonia, tiene un contenido bastante parecido al de la titulación antigua de Fiabilidad de Sistemas Electrónicos (FSE) y constituye la continuación de la misma en el nuevo plan de estudios. Esta asignatura empezó a impartirse en el curso 2012-13. 
  • Implementación y Explotación de Equipos Electrónicos (IEEE). Es una asignatura de 6 créditos que se imparte en segundo curso de la titulación de Master en Ingeniería de Telecomunicación, especialidad de Electrónica. En esta asignatura, el alumno dedica 40 horas para la realización de trabajos tutelados. 
  • Diseño Avanzado de Sistemas Electrónicos Industriales (DASEI). Esta es una asignatura optativa que se imparte en el primer curso de Master de Ingeniería Industrial en la Escuela del mismo nombre. Se comenzó a impartir en el curso 14-15 y tiene 4,5 créditos. El alumno dedica 40 horas para el desarrollo de trabajos tutelados. 
  • Tecnología Electrónica (TE). Esta asignatura es optativa y se imparte en cuarto curso de la titulación de Grado en Ingeniería de la Energía, especialidad de Eficiencia Energética, de la Escuela de Ingeniería de Minas y Energía. Tiene una carga docente de 6 créditos y es la única asignatura de Electrónica en esta titulación. Comenzó a impartirse en el curso 13-14. Los trabajos que se realizan en ella están relacionados frecuentemente con la selección de equipos electrónicos para solventar problemas específicos relacionados con la eficiencia energética que son propuestos por las empresas colaboradoras. En esta asignatura, la dedicación para los trabajos tutelados es de 47 horas. A diferencia de las otras asignaturas, los alumnos no suelen desplazarse a las empresas. 

5.2 Alumnos participantes

 La tabla 1 muestra el número de alumnos en las diferentes asignaturas mencionadas anteriormente. Se puede observar que la inmensa mayoría de los alumnos ha optado por la realización de trabajos en colaboración con empresas. En todas las asignaturas, el porcentaje de alumnos que superan la asignatura es superior al 98%. La no superación de la asignatura fue debida a la ocurrencia de algún imprevisto en la vida personal de los alumnos o una mala planificación del trabajo que les impidió hacer o finalizar el trabajo planteado. 

El número de alumnos por profesor que se considera apropiado por curso académico, no debe superar la veintena, de forma orientativa. Un número mayor resta efectividad al método, dificulta las tutorías, así como la supervisión de los trabajos. 

6. CONCLUSIONES 

En este documento, se ha analizado la formación en Ingeniería en Fiabilidad y Mantenimiento en España, proponiéndose un plan de estudios en este ámbito que se ha estructurado en bloques temáticos. Los contenidos de esos bloques han sido elaborados a partir de la experiencia de los autores, tanto en Fiabilidad y Mantenimiento como en la formación de alumnos de ingeniería. 

Se han aportado sugerencias de cómo implantar el plan de estudios propuesto mediante la utilización de la metodología PBL en colaboración con las empresas del entorno universitario y a partir de la experiencia acumulada durante más de veinte años por la UVIGO. Se ha presentado la actividad llevada a cabo en varias asignaturas de ingeniería en la UVIGO en las que los alumnos realizan trabajos en colaboración con empresas, ofreciéndoles la posibilidad de resolver problemas reales, pero sin la presión laboral y la responsabilidad del día a día. La experiencia ha resultado muy satisfactoria y se tiene el convencimiento de que la experiencia se puede extrapolar a otras asignaturas de otras titulaciones. 

El enfoque formativo basado en la aplicación de la metodología PBL que se ha comentado se encuadra perfectamente en el marco Bolonia y el EEES que enfatiza la mejora de las competencias transversales del alumno y su empleabilidad. 

Por su parte, las empresas colaboradoras también valoran positivamente la labor que desarrollan los alumnos aunque no lleguen, en todos los casos, a resolver los problemas planteados de una forma viable. 

La empresa colaboradora debe acostumbrarse a trabajar con alumnos que tienen un tiempo de dedicación reducido (no es una actividad tiempo completo ya que tienen otras tareas formativas) y en una época del año concreta. A su vez, los alumnos tienen que adaptarse a la empresa donde las prioridades de sus tutores son otras distintas que las de sus tutores en la Universidad. Pero después de un corto periodo de arranque (del orden de dos años) y adaptación mutua, las empresas tiene claro qué tipos de trabajos pueden proponer y qué pueden esperar de los alumnos. Por otra parte, los profesores de las asignaturas conocen el funcionamiento interno de la empresa, cómo trabaja y cómo se pueden gestionar los trabajos. 

Otra dificultad en las primeras veces que se lleva a cabo este tipo de actividades es proponer y seleccionar los trabajos con los contenidos adecuados a la asignatura y que puedan ser realizados por los alumnos, así como fijar el número máximo de trabajos que una determinada empresa debería proponer, en función de los alumnos matriculados cada año. 

También se debe tener en cuenta el tema de la confidencialidad. Esto es fácilmente solventable mediante la firma de un documento de confidencialidad o la inclusión de cláusulas de confidencialidad en el documento que elabora el alumno y que describe el trabajo realizado. 

Como conclusión final, se puede decir que, después de todos estos años de colaboración de la UVIGO con las empresas, el resultado obtenido es plenamente satisfactorio para todos los participantes y prueba de ello es que se siguen realizando este tipo de actividades. 

Agradecimientos 

Los autores desean agradecer el apoyo recibido para la realización de las muchas actividades que han dado lugar a este trabajo, que se citan a continuación. 

  • Programa soporte para ayudas de Innovación Educativa de la Universidad de Vigo, años 2012 a 2014. 
  • Ayuda de la Universidad de Vigo 2019, para el Grupo de Innovación Educativa “Colaboración con el entorno de le Universidad”. 
  • Proyecto Europeo: Argelian National Laboratory for Maintenace Education. Project No. 586035-EPP-1-2017-1-DZ-EPPKA2-CBHE-JP. 

REFERENCIAS

  • Bottoms, G., & Webb, L.D. (1998). Connecting the curriculum to “real life” Breaking Ranks: Making it happen. Reston, VA: National Association of Secondary School Principals. (ERIC Document Reproduction Service No. ED434413). 
  • Woods D.R., Felder, R.M., Rugarcia, A. and Stice, J.E., (2000). The future of engineering education. Developing Critical Skills. Chem. Engr. Education, 34(2), 108-117. 
  • Smith, D. J. (2001), Reliability, Maintainability and Risk – Practical Methods for Engineers including Reliability Centred Maintenance Safety-related Systems, Butterworth Heinemann. 
  • Marcos Acevedo, J., Álvarez Santos, R. Jiménez Martínez, F.J. (2003). Fiabilidad de componentes, circuitos y sistemas electrónicos. Mundo Electrónico, pp. 42-48. 
  • Álvarez Santos, R., Núñez Mendoza, N., Jiménez Martínez, F. J., Rubio Cifuentes, G. y Marcos Acevedo, J. (2003). Formación en confiabilidad. Propuesta de un plan de estudios. Mundo Electrónico, pp. 44-49. 
  • Restrego, B. (2005). Aprendizaje basado en problemas (ABP): una innovación didáctica para la enseñanza universitaria Educación y Educadores, vol. 8, 2005, pp. 9-19. 
  • Hung, W. (2006). The 3C3R Model: A Conceptual Framework for Designing Problems in PBL. Interdisciplinary Journal of ProblemBased Learning, 1(1). 
  • Eugène, C. (2006). How to teach at the university level through an active learning approach? Consequences for teaching basic electrical measurements. Measurement (Elsevier) 39, 936–946. 
  • Marcos, J., Martín, J.A., y Galván, B. (2007). Fiabilidad de componentes electrónicos. La nueva norma RIAC-HDBK-217Plus. Mundo Electrónico, pp. 46-48. 
  • Marcos Acevedo, J. (2008). Fiabilidad de componentes electrónicos. Exigencias de confiabilidad en el ferrocarril. Automática e Instrumentación, pp. 73-76. 
  • Lacuesta, R., Palacios, G. & Fernández, L. (2009). Active Learning through Problem Based Learning Methodology in Engineering Education, 39th ASEE/IEEE Frontiers in Education Conference, San Antonio, Texas, United States. 
  • Marcos, J., S. Pérez, J. Sánchez, R. Álvarez & M. Suárez (2009). Active Learning Approach for Engineering, Collaboration with the Corporate World. The International Journal of Engineering Education (IJEE), vol. 25, no. 4, 777-787. 
  • Marcos Acevedo, J, Viles Díez, E., Galván González, B., Martorell Alsina, S., Álvarez Santos, R. Martín Martínez, J.A., Fernández Pérez, A.J. (2010). Formación en confiabilidad para ingenieros. Un reto para el futuro. CIDTFF-Indagatio Didactica – Universidade de Aveiro, pp. 43-61. 
  • Chauhan, S. (2012). Cooperative learning versus competitive learning: which is better? International Journal of Multidisciplinary Research, vol.2, issue 1. 
  • Marcos J., M. J. Fernández, J. Sánchez, M. Suárez & A. M. Mariblanca (2012). Training in RAMS in Collaboration with Industrial Companies and Institutions. 2nd International Workshop “AMEST 2012 Advances Maintenance Engineering Services and Technologies”. 
  • IEA (International Engineering Alliance). Graduate Attributes and Professional Competencies. Version 3: 21 June 2013. This document is available through the IEA website: http://www.ieagreements.org. 
  • Marcos, J. (2015). Trabajo colaborativo: Colaboración con el entorno para la formación de RAMS en ingeniería. Global e-Learnig – 2ª Edición, pp. 467-471. 
  • Mandado Pérez, E., Marcos Acevedo, J., Fernández Silva, C., Armesto Quiroga, I., Rivas López, J. y Nuñez Ortuño, J.M. (2018). Sistemas de automatización y autómatas programables – 3ª Edición. Marcombo. 
  • Álvarez Santos, R. (2019). Estado del arte de la ingeniería de fiabilidad. Técnica Industrial, pp.50-58. 

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