Mantenimiento entrevista a... Yolanda Gómez. Grupo Álava.
Yolanda Gómez
Manager Business Unit
Grupo Álava
¿Cómo está evolucionando el mundo del mantenimiento predictivo en España? ¿Cuáles son las tendencias que pueden tener más impacto en la industria?
El mantenimiento predictivo en España, tiene varias velocidades, depende del sector en el que nos movamos.
Podemos considerar el mantenimiento predictivo uno de los pilares en las que se apoya la transformación de la Industria, hacia la Industria Conectada o Industria 4.0. Existe un dato muy interesante al respecto publicado por el Observatorio de Industria 4.0: En el año 2018 había aproximadamente un 28 % de empresas del sector industrial que tenían un “Plan digital”, a día de hoy, según los últimos datos de 2021, estamos hablando de que casi en un 70 % de las empresas se realizan “planes digitales”. Eso evidencia que el interés está en el mercado, que hay cierta inquietud y que realmente estamos avanzando en esa dirección.
Hay sectores, como es el caso de la automoción, donde la competitividad productiva es crítica, en el que las inversiones en tecnologías asociadas, transformación industrial, robótica, mantenimiento predictivo o eficiencia energética son muy relevantes desde hace ya unos años.
Otros sectores, como es el caso del agroalimentario, aún muchas decisiones están basadas en experiencia e intuición de los expertos, los equipos y máquinas no están prácticamente sensorizados, primer paso hacia la implementación del mantenimiento predictivo, y la explotación de la información del proceso productivo es mínima, en este sentido, tanto la situación como la actitud tienen que evolucionar.
Es decir, el mantenimiento predictivo y la digitalización están avanzando en España en los últimos años, pero se siguen apreciando 2 velocidades; una velocidad más lenta, y otra más rápida dependiendo del sector que se considere, y a esa velocidad sea la que fuere, nos tenemos que acompasar los que estamos acompañando a la industria en su evolución y desarrollo tecnológico
Podríamos preguntarnos ¿Cuáles son las tecnologías que entendemos son más importantes y que van a dar un empuje a toda la parte digital y sobre todo a la parte del mantenimiento predictivo?
Y estamos convencidos de que va a ser la sensórica inalámbrica escalable, y que permita un retorno de la inversión interesante, en palabras llanas que el coste de la sensorización. Si bien es cierto que las máquinas nuevas vienen todas ya sensorizadas, y sobre estos sistemas se pueden plantear sistemas de mantenimiento, así como conectarlas a la red, no se tiene por qué disponer una línea de producción con máquinas de última generación ni siquiera tener prevista dicha inversión a corto plazo, por lo que hay que plantearse cuál es la solución factible para abordar esta evolución tecnológica. La respuesta son esos sensores inalámbricos que tengan un precio asequible y que permitan de una forma rápida conectar las máquinas.
Este va a ser el impulso para alcanzar el siguiente nivel.
Otro elemento importante es la conectividad 5G, y España se caracteriza por ser un país que está impulsando mucho la conectividad, lo que realmente va a permitir expandir de una forma ágil en las industrias la tecnología de la sensorización inalámbrica con una inversión muy controlada. Dado que no se puede obviar que cualquier proyecto en la empresa (y este sería uno de tantos) ha de estar respaldado por el correspondiente retorno de la inversión.
Con más razón en una empresa pequeña que precisa un rápido retorno de sus inversiones y cuanto mayor sea la Tasa de Retorno, mejor.
Cuando hablamos de la transformación hacia un mantenimiento predictivo inteligente, ¿qué tenemos o qué debemos transformar?
De las barreras que se pueden encontrar cuando se aportan soluciones en esta línea y cuando compartimos con otros players, el primer problema es la barrera de las propias personas, la falta de confianza, la falta de conocimiento. “Si a mí, me han funcionado las máquinas bien así, ¿Por qué tengo que cambiar?”. Entonces, lo primero que tenemos que hacer, es construir un plan de transformación digital que se alinee con el plan de negocio de la compañía, para generar esa confianza. Que los dos conceptos vayan de forma conjunta.
Además, tenemos que pensar grande (think global), pero tenemos que pasar a pequeño (act local), o sea, tenemos que seleccionar muy bien aquellas pruebas de concepto, aquellas pruebas como decía antes, que el retorno de la inversión sea rápido y se vean beneficios por invertir en mantenimiento predictivo.
Vamos a hacer pruebas de concepto, trabajando con las empresas en aquellos elementos que consideramos que tengamos un retorno de la inversión de manera rápida y que tengan una escalabilidad fácil.
Para mí, estas son las dos barreras: por una parte, las personas; generar esa confianza en las personas. Y, por otra parte, que realmente lo que haya que transformar en mantenimiento esté alineado con el negocio y que tengas un retorno rápido, que veas rápidamente que eso funciona. Si tú te planteas un proyecto de transformación a 5 años, y no percibes ningún beneficio, ni económico ni productivo, acabas abandonando, porque la dinámica de la empresa exige la generación de beneficio, y no una inversión en tiempo y en dinero sin retorno evidente.
Con este nuevo paradigma, ¿dónde está el valor? ¿En el dato, en las personas, en la tecnología?
Desde el grupo Álava entendemos que el valor está en los tres. El dato es importante, datos han existido siempre. Ahora, la tecnología nos permite manejar esa gran cantidad de datos de una manera ágil, con computación, con gestión, y con sistemas de adquisición, pero son las personas las que dan el valor al dato y sin las personas no hay tecnología.
Para nosotros son los tres pilares.
Una opinión que ahora mismo está inquietando mucho a la sociedad, es que la digitalización lo que va a hacer es borrar el trabajo de las personas, pero ciertamente esta afirmación es un poco demagógica. Realmente son las personas las que van a indicar qué datos hay que coger. Siempre, la experiencia y el conocimiento lo tienen las personas y siempre habrá situaciones específicas.
Gracias a las personas podemos construir sensores, podemos construir sistemas de adquisición, sabemos qué necesitamos medir, y cómo tenemos tecnología. Así, el dato final o el broche final de que un algoritmo generado por estos datos sea correcto o incorrecto no vendrá dado por una apreciación matemática, sino que son las personas que conocen como funcionan los elementos físicos y van a darle inteligencia. Son los tres pilares, ninguno de ellos puede vivir solo.
Volviendo al papel del dato, ¿dónde están los límites de la algoritmia? ¿Qué nos aporta?
Yo creo que los límites de la algoritmia nos los ponemos nosotros mismos. ¿Hasta cuánto quiero explotar el algoritmo?. Así, el límite de la algoritmia es que a la algoritmia eres tú quien tiene que darle inteligencia. Tienes que ir esa persona que con conocimiento al final va a ir afinando el algoritmo. Tú puedes entrenarla con redes neuronales, tú puedes generar grandes inteligencias artificiales, pero el límite está que a día de hoy, en el corto y también creo que en el medio plazo, el conocimiento de las personas es fundamental. Este es para mí el límite de la algoritmia en un corto y un medio plazo. En un largo plazo no lo sé.
Y una vez planteado todo este escenario, ¿Cuál es el presente y las perspectivas de futuro del Grupo Álava?.
Pues mira, el Grupo Álava comienza hace casi 50 años, y comienza con el sueño de una persona (D. Jaime) que entiende que España necesita por cómo estaba evolucionando, una entrada de tecnología disruptiva para ayudar a la industria a los retos tecnológicos e industriales que se le planteaban en medidas físicas (datos), adquisición, tratamiento e interpretación. En el camino del Grupo Álava, siempre ha ido acompañando a la industria, se anticipó cuando nadie hablaba de mantenimiento predictivo, porque ahora es supercool ser mantenimiento predictivo, pero hace 30 años creó la empresa Preditec dentro del Grupo Álava para ofrecer soluciones de mantenimiento. Mantenimiento en aquel momento predictivo muy cogido con pinzas, pero metiendo tecnologías de tipo “Off line”. Cuando nadie tenía tecnologías de mantenimiento predictivo “On line” de un control continuo, el Grupo Álava introdujo las primeras tecnologías en España.
Cuando todavía no se estaba hablando de digitalización hace 7 años, el Grupo Álava creó, basándonos en el conocimiento y en las personas (que es lo que intentamos destacar siempre) MonoM, que es una de las empresas dentro del Grupo que está empujando todo lo que es IoT, Industria Conectada, basándonos en el dato, el conocimiento y la adquisición.
¿El futuro del Grupo Álava?. Pues seguir acompañando a las empresas en los retos y siempre anticipándonos a esas necesidades, buscando tecnologías apoyando en el desarrollo de tecnologías que permitan medir según la precisión necesarias variables físicas, que permitan interpretar esas variables, capaces de combinar el comportamiento de diversas variables mediante algoritmos apoyados en una plataforma IoT para disponer de un gemelo digital de planta industrial, activo o procesos. Ese es un poco el presente, el pasado y el futuro del Grupo Álava.