Modelo escalable de implementación de ISO 55000 para la gestión integral de activos físicos y administración estratégica de riesgos

Eduardo Neira
Vice President, Corporate Operations
Phoenix AMC

Orlando Morean
Director, Canada Operations
Phoenix AMC
RESUMEN
La norma ISO 55000 establece un marco estandarizado para gestionar el ciclo completo de los activos, desde su adquisición hasta su retiro. Este sistema permite a las organizaciones intensivas en activos maximizar el valor de su infraestructura, reduciendo riesgos operativos y financieros. El resultado son mejoras comprobadas en tres áreas clave: seguridad operacional, sostenibilidad ambiental y rentabilidad de las inversiones.
Phoenix AMC ha desarrollado una metodología de gestión de activos escalable, adaptable a empresas de cualquier tamaño y plenamente alineada con ISO 55000. La solución combina arquitecturas tecnológicas modulares y procesos estandarizados para mantener eficiencia y rentabilidad durante el crecimiento, respondiendo a las necesidades específicas de cada organización. Nuestra metodología incrementa la confiabilidad operacional de manera cuantificable, demostrando una disminución en la probabilidad de fallas e indisponibilidad no programada. Asimismo, incorporamos criterios de sostenibilidad mediante la gestión estratégica de datos ambientales y protocolos de seguridad basados en riesgo que han demostrado reducir incidentes laborales. Estos resultados se logran al alinearse con los objetivos estratégicos de la organización. Nuestros resultados coinciden con estudios que muestran que empresas con excelencia en gestión de activos reducen el mantenimiento reactivo y tienen un 27% menos de TRIR.
Uno de los mayores desafíos en implementar sistemas ISO 55000 es la resistencia al cambio y la falta de recursos. Phoenix AMC aborda estos retos mediante un enfoque de implementación gradual que prioriza activos críticos y procesos fundamentales, permitiendo una adopción medida según la capacidad y madurez de cada organización. Esta flexibilidad operativa ha sido clave en proyectos como los realizados para algunos operadores portuarios, donde logramos optimizar el ciclo de vida de activos críticos mientras reducíamos la huella de carbono.
El caso del sector logístico-portuario ejemplifica cómo la gestión estratégica de activos puede convertirse en una ventaja competitiva tangible. Mediante la alineación de los requisitos normativos con los objetivos organizacionales, demostramos mejoras simultáneas en tres dimensiones clave: eficiencia operacional, seguridad industrial y sostenibilidad ambiental. Estos resultados evidencian que la gestión de activos, cuando se implementa con metodologías probadas como la de Phoenix AMC, trasciende el mero cumplimiento normativo para convertirse en un verdadero motor de creación de valor estratégico.
La experiencia multisectorial demuestra que nuestra metodología escalable convierte la gestión de activos en un motor de resiliencia operacional y valor sostenible. Phoenix AMC sigue innovando con soluciones de vanguardia que posicionan a los clientes a la cabeza de las mejores prácticas globales.
MODELO ESCALABLE DE IMPLEMENTACIÓN DE ISO 55000 PARA LA GESTIÓN INTEGRAL DE ACTIVOS FÍSICOS Y ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE RIESGOS
Panorama general de ISO 55000
La norma ISO 55000 (ISO, 2024) establece un marco estándar internacional para la gestión de activos a lo largo de todo su ciclo de vida. Su propósito fundamental es proporcionar a las organizaciones una base sólida y estructurada que permita maximizar el valor de sus activos, al mismo tiempo que se reducen los riesgos operativos y financieros asociados a su gestión. Al adoptar las directrices de ISO 55000, las empresas pueden mejorar de manera significativa su eficiencia operativa, fortalecer la seguridad en sus procesos y avanzar hacia una gestión más sostenible de sus recursos.
La norma ISO 55000 (Dempsey, 2023; FourMatt, 2022) establece los fundamentos y el marco conceptual para la gestión de activos. Este documento no contiene requisitos, sino que define los conceptos clave y proporciona una visión general. La norma ISO 55001 define las pautas necesarias para implementar sistemas de gestión de activos robustos, permitiendo a las organizaciones optimizar la utilización, el mantenimiento y la renovación de sus activos físicos y digitales. La norma ISO 55002 proporciona directrices y orientación detallada para la implementación, operación, mantenimiento y mejora de un sistema de gestión de activos, conforme a los requisitos establecidos en la norma ISO 5500.
Los organismos de certificación evalúan a las organizaciones con base en los requisitos de la ISO 55001, aunque, de manera general, se suele hablar de certificación en gestión de activos utilizando indistintamente el término ISO 55000.
En el Anexo G, la norma ISO 55002 ilustra los conceptos de escalabilidad de la ISO 55001 aplicados a las pequeñas empresas. Es importante destacar que las pequeñas y medianas empresas (pymes) constituyen la gran mayoría del tejido empresarial a nivel mundial, representando más del 95 % de las empresas globalmente. Muchos países dependen de las pymes como motor del crecimiento económico y la generación de empleo.
ISO 55000 es especialmente relevante para pequeñas y medianas empresas (PYMEs), ya que propone una metodología escalable y alineada con los principios de la gestión de activos, adaptable a empresas de cualquier tamaño y sector. La flexibilidad de ISO 55000 se refleja en la posibilidad de implementar soluciones tecnológicas modulares y procesos estandarizados, lo que facilita mantener la eficiencia y la rentabilidad, ajustándose a las necesidades y capacidades específicas de cada organización.
La implementación de un sistema de gestión de activos basado en ISO 55000 puede realizarse de forma gradual, priorizando las áreas más críticas y considerando el nivel de madurez y los recursos disponibles en la empresa. Además, esta norma es lo suficientemente versátil como para adaptarse a distintos sectores industriales, como el energético, el de petróleo y gas, o el logístico-portuario, asegurando que las mejores prácticas sean aplicadas de acuerdo con las particularidades de cada sector.
Finalmente, la aplicación de los enfoques y métodos recomendados por ISO 55000 permite a las organizaciones asegurar la resiliencia operativa y promover una gestión sostenible de sus operaciones, sentando las bases para un crecimiento sólido y una mejora continua en la administración de sus activos.
Diseño de un modelo escalable de implementación
El diseño de un modelo escalable de implementación basado en la norma ISO 55000 requiere focalizarse en áreas clave que permitan adaptar las mejores prácticas internacionales a la realidad y recursos de cada organización, especialmente en el contexto de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs). En primer lugar, la determinación del alcance del sistema de gestión de activos (sección 1.3 de la norma) es fundamental. Este proceso implica identificar los activos críticos, definir estrategias de mantenimiento alineadas con los objetivos del negocio y, en el caso de las PYMEs, seleccionar aquellos activos que resultan más relevantes para la operación. Para estos activos, se recomienda establecer rutinas de mantenimiento sencillas, asegurando que estas acciones contribuyan directamente a la continuidad operativa y a la reducción de costos.
En cuanto a los objetivos de gestión de activos y la planificación para lograrlos (sección 3.1), es esencial definir métricas claras de éxito, clarificar las responsabilidades de cada puesto y fomentar una cultura organizacional alineada con los principios de ISO 55000. Para las PYMEs, esto se traduce en la asignación sencilla y explícita de responsabilidades relacionadas con la gestión de activos, vinculando estas funciones a los indicadores clave del negocio, así como en la capacitación práctica y la divulgación efectiva de los lineamientos de la norma dentro del equipo.
La gestión de riesgos y oportunidades (sección 3.2) constituye otro pilar del modelo. Aquí, la anticipación de eventos que puedan afectar el logro de los objetivos empresariales, junto con la aplicación de acciones preventivas y de mejora continua, resulta crucial. En el contexto de las PYMEs, esto implica identificar los activos prioritarios, evaluar los riesgos asociados a su operación e implementar acciones preventivas y correctivas, siempre considerando la escala y los recursos disponibles en la organización.
El seguimiento, medición, análisis y evaluación (sección 6.1) es otro componente esencial. La medición periódica y sencilla del desempeño de los activos principales permite detectar problemas recurrentes y fomentar la mejora continua. Para las PYMEs, es recomendable utilizar procedimientos prácticos y adaptados a sus capacidades, de modo que la resolución de problemas se integre de manera natural en las operaciones diarias.
Finalmente, la gestión de no conformidades y la implementación de acciones preventivas y correctivas (sección 7.1) debe estar centrada en la detección y registro de desviaciones de desempeño, el análisis de sus causas y la implementación de medidas correctivas. En el caso de las PYMEs, este ciclo de supervisión y control puede ser gestionado eficazmente por el propio equipo de trabajo, promoviendo la responsabilidad compartida y la mejora continua en la salud de los activos.
Este enfoque escalable y adaptado no solo facilita la adopción de la norma ISO 55000 en empresas de cualquier tamaño, sino que también asegura que la gestión de activos aporte valor tangible, resiliencia operativa y sostenibilidad a largo plazo.
Fases paso a paso de la implementación
La implantación de una estrategia de gestión de activos basada en un modelo escalable, conforme a los lineamientos de ISO 55000, resulta especialmente relevante para pequeñas y medianas empresas (PYMEs) que buscan optimizar el valor de sus activos y mejorar su desempeño operativo de manera sostenible. Un enfoque recomendado es el inicio gradual del proceso, comenzando con los activos o procesos más críticos para la operación y ampliando el alcance de la gestión conforme la empresa madura y adquiere mayor experiencia en la aplicación de la norma. Esta progresividad permite gestionar los recursos de manera eficiente y minimizar riesgos durante la transición hacia una gestión integral de activos (Institute of Asset Management - IAM, 2024).
La documentación sencilla es otro pilar fundamental: mantener registros claros, simples y enfocados en lo esencial facilita tanto el cumplimiento normativo como la identificación de oportunidades de mejora. Este enfoque evita la sobrecarga administrativa y asegura que la información relevante esté siempre disponible para la toma de decisiones y auditorías internas o externas.
La priorización de recursos es clave en el contexto PYME, donde los recursos suelen ser limitados. Por ello, es fundamental enfocar los esfuerzos y las inversiones en aquellos activos que aportan mayor valor al negocio o representan los mayores riesgos, optimizando así el retorno sobre la inversión y la protección de la continuidad operativa4.
La colaboración transversal dentro de la organización también es esencial, incluso en estructuras pequeñas o con roles compartidos. Involucrar a las distintas áreas y equipos fomenta una visión integral de la gestión de activos, facilita la identificación de sinergias y mejora la comunicación interna, aspectos que son fundamentales para el éxito de la estrategia.
Finalmente, la capacitación progresiva del personal permite introducir los conceptos y prácticas de gestión de activos de manera gradual y adaptada a las necesidades y capacidades de la empresa. Este enfoque facilita la apropiación de la cultura de gestión de activos y asegura que las mejores prácticas se integren de forma sostenible en la operación diaria, contribuyendo a la mejora continua y al cumplimiento de los objetivos estratégicos de la organización.
En conjunto, estos elementos permiten que la gestión de activos bajo ISO 55000 sea no solo alcanzable, sino también efectiva y sostenible para las PYMEs, sentando las bases para una mayor eficiencia, resiliencia y competitividad en el mercado.
Gestión y control de riesgos
Durante la implementación de la norma ISO 55000 en una PYME, la gestión y control de riesgos constituye un componente fundamental para asegurar la continuidad operativa y la maximización del valor de los activos. El primer paso consiste en identificar los activos críticos, es decir, aquellos cuya función es esencial para la operación y cuyo fallo podría comprometer significativamente la productividad o la rentabilidad de la empresa. Una vez identificados estos activos, es necesario analizar los riesgos asociados, preguntándose qué puede fallar y cuáles son las causas potenciales de dichas fallas, considerando tanto factores internos como externos que puedan afectar su desempeño.
La evaluación de riesgos implica determinar la probabilidad de ocurrencia y el impacto que tendría cada riesgo sobre los objetivos del negocio. Para ello, se pueden utilizar herramientas como matrices de criticidad, que permiten priorizar los activos y enfocar los recursos en aquellos que presentan mayores riesgos o consecuencias en caso de falla. Posteriormente, se deben definir e implementar acciones de control y mitigación orientadas a reducir la probabilidad de ocurrencia o minimizar el impacto de los riesgos identificados. Estas acciones pueden incluir desde rutinas de mantenimiento preventivo hasta la capacitación del personal o la mejora de los procedimientos operativos.
El proceso de gestión de riesgos no termina con la implementación de controles, sino que requiere un monitoreo y revisión constantes para verificar la eficacia de las acciones adoptadas y realizar los ajustes necesarios en función de los resultados obtenidos. Finalmente, la mejora continua debe ser un principio rector, de modo que cada evento, desviación o aprendizaje sirva para fortalecer el sistema de gestión de activos y perfeccionar las estrategias de control de riesgos, asegurando así la sostenibilidad y competitividad de la PYME a largo plazo.
Aprovechamiento de tecnología y herramientas
En la gestión de activos bajo ISO 55000, el uso de tecnología puede clasificarse en tres niveles: básico, intermedio y avanzado. En el nivel básico, la documentación técnica se maneja con manuales impresos, hojas de cálculo y carpetas compartidas. La programación y ejecución del mantenimiento se realiza con pizarras, órdenes en papel y recordatorios simples. La evaluación de confiabilidad se basa en registros manuales y gráficos de tasas de falla. El análisis de causa raíz utiliza formularios en papel y diagramas de Ishikawa, mientras que la evaluación de riesgos se hace mediante listas de verificación y registros manuales.
En el nivel intermedio, la documentación se almacena en repositorios digitales con control de versiones y en la nube. El mantenimiento se gestiona con CMMS básicos, aplicaciones móviles y tecnologías como códigos de barras o RFID. La confiabilidad se evalúa con reportes digitales y análisis en CMMS/EAM. El análisis de causa raíz se apoya en plantillas digitales y flujos estructurados, y la gestión de riesgos utiliza módulos digitales con métodos cualitativos más formales.
En el nivel avanzado, se emplean gemelos digitales para la documentación y seguimiento en tiempo real. El mantenimiento se programa con CMMS/EAM avanzados, integrando sensores IoT y programación predictiva. La confiabilidad se monitorea con analítica predictiva, APM e inteligencia artificial. El análisis de causa raíz utiliza IA y gemelos digitales para análisis forense, mientras que la gestión de riesgos se realiza con plataformas avanzadas que incluyen modelado cuantitativo y analítica predictiva.
Esta progresión tecnológica permite a las organizaciones, especialmente a PYMEs, evolucionar su gestión de activos conforme a ISO 55000, mejorando eficiencia, confiabilidad y capacidad de respuesta.
Medición del desempeño y mejora continua (UpKeep, 2025)
La medición del desempeño y la mejora continua son fundamentales para implementar ISO 55000 en PYMEs, ya que permiten monitorear avances y orientar mejoras en la gestión de activos.
Nuestro modelo de medición de resultados permite a las organizaciones monitorear el progreso y desempeño a través de las acciones generadas en cada área que habilita el cambio, las cuales se convierten en las iniciativas del Mapa de Ruta hacía la madurez en la Gestión de Activos.
La definición de diferentes indicadores de desempeño y su impacto en los resultados organizacionales puede analizarse de manera periódica de tal manera que se vea de manera tangible el valor agregado a los objetivos organizacionales, tales como Satisfacción del Cliente, Valor Financiero, Eficiencia y Desempeño.
Entre las métricas clave está el Tiempo Medio de Reparación (MTTR), que mide el tiempo promedio para reparar un activo tras una falla, buscando reducir tiempos de inactividad. El Tiempo Medio Entre Fallas (MTBF) indica el tiempo promedio de operación sin fallas, ayudando a planificar mantenimientos preventivos y aumentar la confiabilidad.
El backlog de órdenes preventivas muestra las tareas de mantenimiento pendientes, facilitando la detección de cuellos de botella y mejor planificación. La tasa de
utilización de activos mide el porcentaje de tiempo que los activos están en uso productivo, optimizando la eficiencia. Por último, la disponibilidad de activos refleja el tiempo en que los equipos están listos para operar, clave para reducir interrupciones.
Estas métricas permiten evaluar el desempeño y promover la mejora continua, asegurando una gestión de activos eficiente y alineada con los objetivos estratégicos en PYMEs bajo ISO 55000.
CASO TERMINALES MARÍTIMOS
Hoja de ruta para la implementación del sistema de gestión de activos
La implementación de la Gestión de Activos en terminales marítimos se realiza en fases acordadas con el cliente, incluyendo actualización de sistemas, completitud de datos, programas de inspección, desarrollo de políticas y técnicas avanzadas de mantenimiento. El proyecto comienza con la actualización del sistema (por ejemplo, JD Edwards o Máximo) y la completitud de datos críticos, permitiendo priorizar activos según su criticidad. Concurrentemente, se planifican y ejecutan inspecciones preventivas y se mejoran continuamente las estrategias de mantenimiento, junto con la creación de una política alineada a la norma ISO 55000.
En fases posteriores, se optimizan los procesos de mantenimiento rutinario y paradas programadas, se implementa análisis de causa raíz, monitoreo por condición y mantenimiento predictivo. Talleres de FMEA y sistemas de reporte de fallas apoyan el monitoreo integral de la salud de activos y la gestión de confiabilidad. Además, se mejora la planificación y programación con herramientas como Prometheus® y se aplica el programa de Gestión del Cambio (MoC) para asegurar modificaciones controladas en todos los departamentos.
Finalmente, se integran reportes de costos de mantenimiento, contabilidad empresarial y modelado de decisiones basado en costos del ciclo de vida, brindando transparencia financiera y apoyo para decisiones estratégicas. Este enfoque integral combina digitalización, procesos estandarizados y toma de decisiones basada en datos para maximizar el desempeño, reducir tiempos de inactividad y optimizar costos, asegurando mejora continua y alineación con los objetivos estratégicos en terminales marítimos
Aspectos relevantes del Sistema de Gestión de Activos
La implementación de un sistema de gestión de activos en terminales marítimos debe considerar elementos clave para garantizar su eficacia y alineación con mejores prácticas. Primero, la actualización tecnológica es esencial para asegurar la calidad y completitud de la información de equipos y repuestos, proporcionando una base sólida para la toma de decisiones.
En cuanto a los equipos, es vital establecer una jerarquía clara que facilite su caracterización y priorización basada en riesgos, enfocando recursos en los activos de mayor impacto operativo y de seguridad. Paralelamente, la gestión de partes debe incluir la definición precisa de listas de materiales (BOMs) y la identificación de repuestos críticos para asegurar disponibilidad y minimizar tiempos de inactividad.
La gestión del cambio debe integrarse desde el inicio para que cualquier modificación en procesos, sistemas o estructuras se realice de forma controlada y segura, reduciendo riesgos operativos y garantizando la continuidad y mejora constante del sistema, en línea con los objetivos estratégicos y normativos del terminal marítimo.
Avances reportados en el proceso de implementación
En el avance de la implementación del sistema de gestión de activos, se han logrado progresos clave que mejoran la confiabilidad y eficiencia del mantenimiento. Se han incorporado metodologías de eliminación de defectos y análisis de causa raíz para identificar y corregir fallas, reduciendo problemas y aumentando la disponibilidad de activos. Además, se ha avanzado en el monitoreo por condición, facilitando la detección temprana de fallas y promoviendo un mantenimiento predictivo más efectivo.
También se ha optimizado la programación y ejecución de órdenes de trabajo mediante sistemas digitales que aseguran un seguimiento riguroso y uso eficiente de recursos. La implementación de reportes de costos y cuadros de mando integra indicadores de seguridad, mejorando la visibilidad operativa y apoyando decisiones basadas en datos confiables.
Dentro del alcance analítico del sistema Prometheus, se han desarrollado métricas en línea que reflejan el estado y progreso del mantenimiento, como tendencias de órdenes de trabajo, acumulados de pendientes, y seguimiento de mantenimientos preventivos abiertos y vencidos por grupo de activos. Estos avances consolidan un sistema robusto que impulsa la mejora continua, eficiencia operativa y seguridad en la gestión de activos portuarios.
RESULTADOS Y PRÓXIMOS PASOS
La implementación escalable de ISO 55000 en PYMEs no solo es viable, sino que también ofrece ventajas competitivas al optimizar la gestión de activos, reducir riesgos y mejorar la eficiencia operativa. La clave reside en adaptar los requisitos de la norma a la escala y recursos de la organización, priorizando soluciones prácticas y tecnologías modulares. Este enfoque asegura una transición sostenible hacia un SGA robusto, alineado con los estándares internacionales y las necesidades específicas del sector energético, logístico o industrial.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Dempsey J. Traducido por Flores J. “ISO 55000 – Serie de normas de gestión de activos”. Pabelon, Julio 2023. ISO 55000 – Serie de normas de gestión de activos - Pabelon. https://pabelon.com/iso-55000-normas/
- FourMatt, “ISO 550000: Como aplicarla en la gestión de activos”, April, 2022, ISO 55000: Como aplicar gestion de activos - 4MATT | Premier Partner ServiceNow, ITAM & CMDB
- ISO, “ISO 55000-3 - Asset Management – Asset Management System – Requirement”, International Standard, Geneva, Switzerland, 2024.
- Londono J. ¿Qué es la norma ISO55000?, Casos de Éxito”. Solex. Empresas Públicas de Medellín. 2025. https://www.solex.biz/gestion-activos-iso55000/
- Predictiva 21, “ISO 55000 - Lo que necesita saber”, julio 6, 2021. ISO 55000 - Lo que necesita saber
- The Institute of Asset Management, “Asset Management – an anatomy”, Version 4, Bristol, United Kingdom, July 2024.
- UpKeep. “Gestión de Activos (ISO 55000)”. Los Ángeles. California, enero, 2020. ¿Qué es la gestión de activos e ISO 55000?
- UpKeep, “ISO 55002. Lo que los administradores de activos deben saber”, febrero 2025. https://upkeep.com/es/learning/iso-55002/